Historia y propiedades de la Aspirina
La corteza de sauce ha sido desde tiempo inmemorial el tratamiento contra la fiebre y el dolor.
Es decir, un antipirético y analgésico. A partir de la Edad Media y hasta aproximadamente el siglo XVIII,
la corteza de sauce quedó en el olvido. De nuevo en 1763, cuando Edward Stone presentó un informe en la Real
Sociedad de Medicina Inglesa referente a las propiedades terapéuticas de la corteza de sauce blanco (Salixalba),
se abrió otra oportunidad a este extracto vegetal tan utilizado tiempo atrás.
Edward destacó su efecto antipirético tras haberlo administrado con éxito en 50 pacientes que sufrían estados febriles.
Síntesis del principio activo
Científicos alemanes y franceses anhelaban descubrir el secreto de la corteza de sauce,
el principio activo que curaba la fiebre y el dolor. En 1828, Johann A. Buchner logró aislar una sustancia
amarillenta en forma de cristales de sabor muy amargo que llamó salicina. Esta sustancia también se encontraba
en otras plantas como la Spiraea ulmaria, que más tarde inspiró el nombre de Aspirina.
Para prevenir una posible escasez de salicina en un futuro no lejano, se creó la necesidad de encontrar
la fórmula química que sintetizara esta sustancia procedente de la corteza de sauce.
En 1859, Herman Kolbe obtuvo ácido salicílico, síntesis de la salicina. Este compuesto presentaba algunos inconvenientes,
como su excesivo sabor amargo y la irritación en el estómago que provocaba su ingestión
Acetilación de la Salicilina
En 1853, el químico francés Charles Frédéric Gerhardt hizo un primer intento de acetilación de la salicina
pero la solución contenía demasiados efectos secundarios e impurezas.
Aún así, sus experimentos fueron recogidos en la literatura científica del momento,
aunque a la vez olvidados por la comunidad médica. Cuarenta y cuatro años más tarde, Félix Hoffmann
recuperó del pasado estas investigaciones y las perfeccionó, obteniendo el ácido acetilsalicílico, principio activo de Aspirina
Baeyer y Félix Hoffmann
Arthur Eichengrün, director del grupo de investigación de nuevos fármacos de la Compañía Bayer en 1896,
encargó a Félix Hoffmann la resolución de una variante del ácido salicílico que redujera los efectos secundarios del original.
El padre de Félix Hoffmann padecía de reumatismo crónico tratado con ácido salicílico. El interés del joven químico garantizaba
el éxito de la investigación. El 10 de octubre de 1897, Félix Hoffmann informaba del procedimiento seguido para la obtención del
llamado ácido acetilsalicílico. Su método de trabajo se centró en modificar y perfeccionar los experimentos realizados, en 1853,
por el francés Charles Frédéric Gerhardt. La investigación de Hoffmann dio con un producto más estable y puro químicamente,
que el de su antecesor.
Modelo molecular de la Aspirina

Ácido acetilsalicílico. Principio activo de la Aspirina que se encuentra en la corteza de sauce. Se emplea en el tratamiento
de la fiebre y el dolor. Fue obtenido el 10 de octubre de 1987 por Félix Hoffman, químico de la compañia farmaceútica Baeyer,
mediante la acetilación de la salicilina.
Modelo molecular de la Salicilina

El ácido acetilsalicílico se obtiene por acetilación de la salicilina. La salicilina (ácido salicílico) se encuentra en la corteza del sauce
blanco y fue obtenida por Kolbe en año 1959.
Grupo acetilo

El proceso de acetilización del ácido salicílico introduce en la molécula un grupo acetilo (en verde). Este proceso reduce los efectos
secundarios de la salicilina, como su excesivo sabor amargo y la irritación estomacal.