Los anhídridos se forman por condensación de dos moléculas de ácido carboxílico con fuerte calefacción.
También se pueden preparar por reacción de haluros de alcanoilo con carboxilatos a temperatura ambiente.

Reaccionan con agua y alcoholes sin necesidad de catálisis ni calor formando ácidos y ésteres, con amoniaco dan aminas y
se reducen a alcoholes con magnesianos a temperatura baja.
